lunes, 2 de abril de 2012

Liber, ¿dices?

Libertad, dices,
mas libertad no das.
Libertad, gritas,
libertad, libertad, libertad.

Mientras, infierno,
infierno de los otros,
del que cede,
del que escucha
sin ser escuchado.

Cuando acabe, calma,
olas que no rugen,
lágrimas que no resbalan
como gotas de lluvia
desembocando en la nada.


Clara Martínez
No te puedo asegurar que todo vaya a estar siempre perfecto, porque ya has visto que las cosas conmigo no van así. Puede que haya momentos en que quiera dejarlo todo, en que necesite descansar, tomar aire, irme lejos, odiarte para saber cuánto te quiero. A veces voy a necesitar que se me ponga otro delante para saber que no quiero otros besos que no sean los tuyos. A veces voy a necesitar abrazar a otros para saber que sólo quiero tus abrazos, porque sólo entre tus brazos veo un abrigo y un calor especial. Y, a veces, quizás también necesite tocar otra piel para saber que ese es el único lugar en el que quiero habitar siempre. Ya sabes que soy de puntos extremos, que nunca tengo punto medio, que soy extremista hasta límites insospechados, que un día quiero comerme el mundo a tu lado y otro no quiero ni que me hables. Ya ves, no creo en los finales felices, pero sí en las buenas historias.